15 cositas sutiles que hacen los chicos por las cuales las chicas estamos muy agradecidas

A veces parece que nosotras, las damas, no tenemos nada bueno que decir acerca de ustedes los hombres.  Ustedes tienen fama de ser jugadores, mentirosos, infieles y arrogantes.  Pues yo estoy aquí para decir “oye, no son tan malos”.

Aún si juegan a ser los chicos malos algunas veces, nosotras los amamos y apreciamos más de lo que piensan.  Así que, a todos los hombres allá afuera, aquí hay 15 cosas por las que estamos agradecidas.

1.  Darnos tu chaqueta cuando tenemos frío

Esta es para aquellos quienes ni siquiera están románticamente involucrados con nosotras y aún así nos envuelven con el calor de sus chaquetas durante aquellas congelantes caminatas de regreso desde el bar.

Gracias por tener calor corporal natural para evitar que nos de hipotermia debido a que escogimos usar una camisa de chiffon en pleno invierno.

También es muy lindo cuando insistes en que no tienes frío y en que no, no quieres tu chaqueta de vuelta.  Calientan nuestros fríos hombros y nuestros corazones de hielo.

2. Cuando pacientemente nos oyes despotricar acerca de cosas que no te interesan

Aún no asimilamos el hecho de que a ti no te importa con quién Kelly se enrolló anoche; o que lindo, pero que caro, es ese vestido de la boutique.  Lo lamentamos.

Pero, gracias por asentir y respondernos con monosílabos en lugar de abandonar la mesa o saltar del vehículo en movimiento.

3.  Explicarnos deportes

Soy gran fan del fútbol, pero el resto de los deportes son inciertos para mí.  Así que gracias por explicar el sistema de puntaje del basquetbol, fragmentar las posiciones en béisbol e intentar explicar por qué un equipo de soccer avanzó porque otro perdió en la Copa Mundial

Y gracias por repasar estos conceptos más de una vez, ya que a nosotras se nos olvidan.

4.  Ser el mal tercio con nuestras amigas

Merecen una medalla por mantenerse en conversaciones en las que tienen muy poco o nada que contribuir.

 Puntos extras si de hecho participas y no aparentas ser completamente miserable.               

5.  Pasar tiempo con nuestros raros papás

En serio, lamentamos que él sea inapropiado y quiera simpatizar contigo con cosas qué sólo le gustan a él.  Tu buena actitud deportiva y sonrisa persistente será recompensada con amor más tarde.

6.  Dejarnos ser “chicos honorarios”

Ya sea que seas nuestro novio o sólo nuestro mejor amigo, gracias por dejarnos unirnos al grupo de la testosterona y darnos un respiro del drama de ser una chica.

7.  Ofrecer el “punto de vista de los hombres”

De verdad apreciamos cuando eres honesto y no tratas de dorar la píldora al darnos tu opinión cuando el chico que nos gusta no nos llamó de vuelta.

Gracias por dejarnos entrar en lo que aparenta ser el muy resguardado Libro Sagrado de los Hombres.

8.  Ocuparte de niños desquiciados

No te podemos agradecer lo suficiente por las veces en que te has convertido en un gimnasio humano y nos relevas de otro juego de carritos o Barbies con nuestra sobrina, sobrino o niño que estamos cuidando.

9.  Buscar productos para mujeres

Para cualquier hombre que ha tenido que entrar a un supermercado y enfrentar a la cajera mientras compra una caja de tampones:  ¡Hombre, eres lo máximo!

10.  Admitir sin verguenza que disfrutaron aquel filme para mujeres o aquella canción de One Direction

Nos hace sentir menos sosas saber que incluso tú tienes una chica de 14 años en tu interior.

11. Dejarnos usarte como un gimnasio humano

Gracias por las cargadas hasta el taxi porque no había forma en que lo lográramos en nuestros zapatos de tacón.  Ni siquiera descalzas.

También es muy agradable que nos dejes usarte como almohada corporal pero, vamos, ¡a  ti te gusta!

12. Sacrificar tu dignidad por hacernos reír

Nada es mejor que cuando un hombre deja sus inhibiciones y se pone en ridículo sólo para hacer reír a una chica.

Cuando actúas tontamente para hacerla feliz, puedes extender la mano para que ella te entregue la llave de su corazón.

13. Sostener la puerta

No es que no podamos abrir la puerta por nosotras mismas.  Y no es que no sostengamos la puerta para otras personas también, es sólo decencia común.

Pero cuando sostienes la puerta y nos dejas pasar primero, es un gesto dulce que definitivamente notamos y amamos.

14. Cuando le das a nuestras amigas razones para estar celosas

Secretamente disfrutamos la gloria que es ser la envidia de nuestras amigas cuando haces algo realmente adorable.  Tal vez fue un simple comentario en la cena o las flores que nos enviaste a la oficina.

Suena algo perverso, pero lo que seas que hagas para avivar al pequeño monstruo verde en nuestras amigas, hace que te amemos.  Gracias por servirnos una dulce porción de levantamiento de ego.

15. Cuando nos pones antes que a tus amigos.

No esperamos que lo hagas todo el tiempo ya que eso sería cruel.  Pero cuando voluntariamente descartas a tus amigos por nosotras, esto no pasa desapercibido.

A veces puede ser una sorpresa que decidas pasar la noche con nostras y Netflix en lugar de con los chicos y un barril de cerveza.  Y, por esas noches, estamos eternamente agradecidas.

Via: elitedaily.com

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